En los últimos años, la realidad aumentada se ha convertido en uno de los temas más recurrentes en las publicaciones y los artículos sobre nuevas tecnologías.
Sin embargo, ¿sabemos exactamente qué es la realidad aumentada? ¿Entendemos cómo funciona?
En esta entrada, proponemos tres claves para comprender una tecnología que está cada vez más presente en nuestra vida cotidiana y que solemos asociar con Hololens (Microsoft) y Pokémon Go (Nintendo).
Información virtual sobre el mundo real
La realidad aumentada consiste en superponer información virtual (texto o imágenes) sobre una persona, un objeto o un espacio del mundo real mediante una cámara o un módulo de visión (normalmente unas gafas) y una combinación de procesos informáticos, lo que amplía y mejora la experiencia visual. El ejemplo que mejor se ajusta a esta definición de realidad aumentada es un holograma.
Detrás de la realidad aumentada
Para desarrollar tecnologías de realidad aumentada, tenemos que dotar de inteligencia a una cámara, como la de nuestro teléfono móvil, de modo que sea capaz no solo de detectar rostros, sino también objetos como tarjetas, libros…
– Bases de datos de conocimiento, que funcionan como la memoria humana. Estas bases de datos son como un banco de imágenes de partes que contienen rasgos y características específicos del objeto al que vamos a apuntar con nuestro dispositivo, así como la relación entre dichas partes.
– Un sistema de visión para la detección, detrás del cual se encuentra un algoritmo, es decir, lo que en matemáticas e informática se define como una secuencia autónoma de acciones que deben realizarse. Partiendo de un estado inicial y de una entrada inicial, propone los pasos necesarios para llegar a un estado final, obteniendo así una solución. En otras palabras, se trata de un proceso informatizado.
Cada desarrollador tiene su propio algoritmo, que variará en función de la tecnología utilizada: con o sin marcadores (sin marcadores).
Los marcadores como códigos de barras
Los marcadores funcionan como códigos de barras. En ellos, cada barra codifica un número, el que aparece escrito debajo. La misma filosofía se aplica a los marcadores. Cada marcador actúa como un código de barras, codificando información, concretamente las partes de la imagen que hemos mencionado anteriormente.
Las tecnologías de realidad aumentada desarrolladas en Seabery un paso más allá, ya que se trata de una RA interactiva, es decir, permite a los usuarios interactuar con objetos reales y crear una simulación en 3D. Los usuarios pueden controlar los hologramas generados sobre los objetos reales y ver el resultado de esa interacción en 3D.
En el caso de Soldamatic Augmented Training, una solución de tecnología educativa desarrollada por Seabery formar a soldadores, estos objetos —una pieza de trabajo y un soplete de soldadura— cuentan con marcadores que permiten al sistema simular el comportamiento de dichos objetos cuando interactúan, lo que proporciona a los usuarios una experiencia muy cercana a la realidad y da como resultado un cordón de soldadura.