La soldadura es una habilidad fantástica que cualquiera puede aprender y, como ocurre con la mayoría de las experiencias de aprendizaje, algunas lecciones se aprenden mejor cometiendo errores. Sin embargo, la soldadura es una excepción. Los errores pueden salir caros y ser peligrosos, por lo que es importante ser plenamente consciente de cuáles son, cómo evitarlos y cómo garantizar la seguridad.
Mediante la inspección y el control de calidad se pueden detectar distintos tipos de defectos, llegando incluso a intuir la presencia de algunos que se encuentran bajo la superficie.
La soldadura debe revisarse antes, durante y después del proceso de unión. De este modo, se detectan todos los posibles errores que puedan surgir durante el proceso de soldadura.
Empecemos y veamos algunos de los errores más comunes que hay que evitar al soldar…
Preparación deficiente para un Job de soldadura
El control de calidad es fundamental a la hora de realizar una soldadura, no solo para satisfacer a tu empleador, sino también para garantizar que la soldadura resista la presión y no ponga en peligro a otras personas.
Esto es lo que tienes que hacer:
- Limpia el material de base para evitar que la suciedad, el polvo, el aceite, la grasa y otros contaminantes se mezclen con el baño de fusión. Es posible que sea necesario realizar un chorro abrasivo para eliminar el óxido.
- Utiliza una amoladora angular cuando sea necesario para preparar superficies metálicas grandes y planas (ideal para soldadura TIG o MIG, pero no recomendable para chapas metálicas finas); el papel de lija es una alternativa más económica, aunque requiere más tiempo.
- Compruebe si hay cables sueltos o dañados (sustitúyalos o apriételos si es necesario) para asegurarse de que no se produzcan variaciones de tensión ni de temperatura.
- Tenga en cuenta la propia unión soldada y si los huecos podrían provocar problemas de quemado o deformación; fíjela o sujétela con abrazaderas cuando sea necesario.
- Asegúrate de seguir los ajustes de los parámetros de soldadura que figuran en la especificación del procedimiento de soldadura. Léela dos veces para asegurarte de que no se te escapa nada.
Materiales de relleno económicos
Ahorrar unos céntimos aquí y allá puede parecer que te granjea el favor de tu jefe, pero la realidad es que caer en la tentación de comprar metales de aportación de mala calidad acabará generando más problemas y gastos a largo plazo. Estos metales de aportación baratos provocan defectos en la soldadura, salpicaduras excesivas y una alimentación deficiente del alambre, y todo ello acabará pasándote factura.
En lugar de pensar en el dinero que te ahorras al usar materiales baratos, piensa en el coste adicional que supone la mano de obra y los materiales necesarios para reparar una soldadura mal hecha. Invierte en un spray antisalpicaduras para asegurarte de hacerlo bien a la primera.
Equipos obsoletos o en mal estado
Aunque este consejo pueda parecer costoso, el ahorro a largo plazo queda demostrado por:
- Menor tiempo de preparación para una soldadura
- Controles mejorados que permiten un manejo más intuitivo
- Mayores velocidades de alimentación del alambre
- Mejora de la fusión en las soldaduras
La mayoría de las actualizaciones de equipos ofrecen un retorno de la inversión bastante rápido; sin embargo, siempre conviene realizar un análisis de ahorro de costes para decidir si se puede permitir la adquisición del nuevo equipo.
Descuido del mantenimiento
La ignorancia es una bendición, ¿no? Pues no cuando tus herramientas y tu equipo se estropean, se desmoronan y te causan innumerables problemas, problemas que se traducen en un aumento de los costes y del tiempo de inactividad.
Un mantenimiento regular es muy importante e implica realizar inspecciones visuales y físicas de la pistola de soldadura, los consumibles, la fuente de alimentación, el sistema de alimentación de alambre y el equipo de protección individual. El mantenimiento preventivo puede llevarse a cabo rápidamente a diario durante las pausas, semanalmente de forma más exhaustiva o con la ayuda de un profesional.
Incumplimiento de las medidas de salud y seguridad
Si no tienes cuidado, no te harás amigos en este sector. Quienes pasan por alto las normas de salud y seguridad suelen ser los primeros en sufrir lesiones. Casi todos los accidentes se pueden evitar. Por ejemplo:
- Arco eléctrico: quienes no se protejan los ojos con el equipo necesario quedarán expuestos a luces intensas y a la radiación ultravioleta, lo que puede causar graves daños oculares tanto a corto como a largo plazo. Asegúrate de llevar puesto el casco, la visera, las gafas protectoras y los guantes, aunque solo vayas a realizar una soldadura de un segundo.
- Quemaduras en la piel: el fuego quema, y punto. De hecho, ¡es tan caliente que puede llegar a fundir un metal y fusionarlo con otro! Imagina lo que le puede hacer a tu piel si no tomas las precauciones necesarias para protegerte. Las salpicaduras, la escoria y el calor general del soplete obligan a los soldadores a llevar delantales, cascos, guantes y camisetas de manga larga
- Humos de soldadura: aunque se suele pensar principalmente en el riesgo de incendio, los humos y el humo de la soldadura también pueden ser muy peligrosos. Asegúrate de que el taller de soldadura cuente con una ventilación adecuada y un buen sistema de extracción de humos y polvo, no solo durante la soldadura, sino también durante las operaciones de corte y esmerilado.
- Electrocución: aunque menos frecuente en la práctica, la electricidad no por ello es menos peligrosa para la vida y supone un gran riesgo para quienes no están preparados. No se debe jugar con los equipos de soldadura ni con sus paneles de control, ya que no son juguetes. Por lo general, los casos de electrocución se deben a equipos defectuosos, pero también pueden producirse en entornos de trabajo húmedos. Asegúrese siempre de que la conexión a tierra sea correcta y utilice materiales aislantes de alta calidad.
Para obtener más información, echa un vistazo a nuestra guía de seguridad en soldadura.
Falta de formación y práctica
La experiencia es fundamental en casi todos los campos, pero cuando se trata de la soldadura, su importancia es aún mayor. La primera experiencia con la soldadura puede resultar intimidante, y la formación especializada conlleva mayores costes en materiales y tiempo. Por eso, las nuevas tecnologías y soluciones están marcando un nuevo hito en la formación en soldadura; aquí puedes ver cómo Soldamatic la realidad aumentada para formar a la próxima generación de soldadores.
La formación continua también tiene un gran valor. A medida que las tecnologías, las técnicas y los equipos mejoran e innovan, algunos soldadores pueden quedarse atrás sin querer. Por este motivo, el desarrollo profesional continuo (CPD) es fundamental. Es una responsabilidad compartida entre los soldadores y sus empleadores invertir dinero y tiempo en el desarrollo de sus competencias. Para los empleadores, contar con una plantilla plenamente cualificada aumentará la eficiencia y, con suerte, si deciden invertir en sus soldadores, mejorará el vínculo de lealtad.
Buenas prácticas de seguridad en la soldadura
Como ya hemos comentado, pueden producirse muchos errores durante el proceso de soldadura, así que, ¿cómo podemos intentar reducirlos? Estas son algunas recomendaciones de nuestro equipo de soldadores experimentados para ayudarte:
Antes de soldar, asegúrese de que:
– El material de base y el tipo de producto se ajustan a lo especificado en el plano de fabricación y en la especificación del procedimiento de soldadura (pWPS o WPS).
– La forma y las dimensiones de la preparación del borde cumplen los requisitos de la especificación del procedimiento de soldadura.
– Las caras de fusión y las superficies adyacentes estén libres de óxidos y pinturas, y que cualquier tratamiento superficial se haya realizado de conformidad con la norma de aplicación o la norma del producto.
– Los puntos de soldadura que mantienen unido el conjunto y que posteriormente se volverán a fundir durante la soldadura final no presentan defectos tales como grietas, porosidades, inclusiones, etc.
Durante la soldadura, asegúrese de que:
– No se observan imperfecciones visibles, como grietas o cavidades. Si se detectan imperfecciones, deben comunicarse para que se puedan tomar medidas correctivas antes de depositar más metal de soldadura.
– La transición entre las pasadas y entre las soldaduras y el metal base está configurada de tal manera que se pueda lograr una fusión satisfactoria durante la soldadura al realizar la siguiente pasada.
– La profundidad y la forma de la pasada se ajustan a lo establecido en el WPS o el pWPS, con el fin de garantizar la eliminación completa del metal de soldadura según lo especificado.
– Una vez realizadas las reparaciones necesarias, la soldadura cumple con los requisitos originales de la especificación del procedimiento de soldadura.
Después de soldar, asegúrese de que:
– En el caso de las uniones soldadas a tope a una sola cara, la penetración, la concavidad de la raíz y cualquier desviación o contracción del chaflán se encuentran dentro de los límites especificados para los criterios de aceptación.
– Las posibles muescas se ajustan a los requisitos establecidos en los criterios de aceptación.
– Las imperfecciones detectadas en la superficie y en la zona de soldadura (ZAT), tales como grietas o porosidad, cumplen los criterios de aceptación establecidos.
– Cualquier utillaje temporal soldado al conjunto final para facilitar la fabricación o el montaje, una vez retirado, no debe dejar ningún defecto en la estructura.
– Las marcas de imprimación se encuentran dentro de los límites de los criterios de aceptación.
El veredicto
Todos cometemos errores, así es la vida. Sin embargo, algunos cometen más y otros menos. Hay quienes son prudentes y se preparan bien, y otros que son descuidados e intentan improvisar. Cuando se trata de soldar, la clave está en ser más prudente y estar mejor preparado para conseguir soldaduras de calidad, evitar daños a uno mismo, al metal y al entorno, y madurar en el desempeño de tu trabajo.
Es importante que los soldadores den prioridad a la calidad frente al coste y no caigan en la tentación de tomar atajos baratos para ahorrar un poco aquí y allá. La paciencia, la calidad y la prudencia te ayudarán a destacar como soldador.