El secretario de Estado de Seguridad presentó el proyecto Locard y la herramienta VirtualCSI, desarrollada en colaboración con Seabery.
El secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez, ha presentado el proyecto mediante el cual la Guardia Civil podrá acceder, a través de la realidad virtual, a los escenarios en los que se ha cometido un delito. La solución tecnológica, desarrollada en colaboración con la empresa Seabery, con sede en Huelva, se denomina VirtualCSI y permitirá a los investigadores y a los alumnos del cuerpo llevar a cabo los procedimientos técnico-oculares habituales en estos entornos, que se recrearán digitalmente y en tres dimensiones.
La presentación del proyecto Locard tuvo lugar en la sede de la Dirección General de la Guardia Civil, y Pérez estuvo acompañado por la directora general de la institución, Mercedes González, así como por numerosos mandos del cuerpo y por el presidente ejecutivo de Seabery, Basilio Marquínez. Al acto también asistieron consejeros y agregados de policía acreditados en las embajadas de otros países en España, quienes han mostrado su interés en conocer este sistema y pudieron asistir a la demostración en directo coordinada por Marta Toronjo, gestora de proyectos de la empresa tecnológica, quien la dirigió junto con Alejandra de Rueda (directora de proyectos).
En su intervención, el secretario de Estado de Seguridad describió el Proyecto Locard como «un magnífico ejemplo de la actitud y el esfuerzo de la Guardia Civil por situarse, una vez más, a la vanguardia de la tecnología, aplicada en este caso a la formación en la inspección ocular técnica de la escena del crimen, una herramienta procesal fundamental para la investigación criminal». Hoy en día «es imprescindible contar con programas de formación y actualización adaptados a una realidad en rápida evolución, que nos exige disponer de técnicas y procedimientos de trabajo modernos, y en la que el uso de las nuevas tecnologías es una prioridad absoluta», añadió Pérez.
Por su parte, la directora general de la Guardia Civil destacó que, en el modelo de formación universitaria del cuerpo, tanto la metodología moderna como la innovación son esenciales, y ahí es donde encaja el Proyecto Locard, cuyo objetivo es digitalizar la escena del crimen, de modo que las prácticas de inspección técnico-ocular puedan llevarse a cabo mediante simulación con realidad virtual, lo que permite la obtención de pruebas que facilitan la resolución del caso.
El Proyecto Locard desarrolla software en el marco de la colaboración entre el Centro Universitario de la Guardia Civil (CUGC), el Servicio de Criminalística (Secrim) y la empresa Seabery, líder en el desarrollo de soluciones educativas basadas en la simulación con realidad aumentada y realidad virtual. Además, el CUGC cuenta con experiencia previa con este software, ya que los alumnos han tenido la oportunidad de utilizarlo en las prácticas de ciencias forenses. Esta experiencia ha servido para evaluar y mejorar el proyecto, que las partes implicadas esperan continuar hasta que abarque todos los aspectos de la inspección técnica ocular. A partir de ahora, la Guardia Civil seguirá trabajando en el Proyecto Locard para mejorar las funcionalidades de este sistema y abrir nuevas líneas de investigación para la aplicación de esta tecnología a otras áreas del amplio espectro de especialidades del cuerpo.
Tras haber implementado funciones multijugador, así como la generación de múltiples escenarios, el proyecto ha despertado el interés de algunos de los consejos de policía y las oficinas de los agregados de las embajadas de otros países en España, muchos de cuyos responsables han asistido a la presentación del proyecto. De hecho, esta tecnología también se aplicará para mejorar la estandarización y la interoperabilidad mediante la formación conjunta con otros organismos y servicios, tanto nacionales como extranjeros, a través de medios telemáticos que reduzcan los desplazamientos de los agentes. El secretario de Estado explicó que este avance es fruto de la colaboración con la Universidad, un ámbito que «aporta la solidez técnica y científica necesaria, su experiencia en innovación e investigación y su espíritu de reflexión y crítica», y con la iniciativa privada, que «puede ser un socio auténtico y leal para el desarrollo de iniciativas y proyectos tecnológicos que permitan la implementación de políticas públicas, siempre con el objetivo de prestar los mejores servicios a la sociedad a la que estamos al servicio».